¿Estás en una trampa vital?

¿ESTÁS EN UNA TRAMPA VITAL?

¿Has caído en una trampa vital?. Pues no sería del todo correcto expresarlo así, ya que más que caer, uno está instalado en dicha trampa, dado que no se trata una situación concreta en la que una persona cae puntualmente , sino de un patrón que se ha ido conformando a lo lago de la vida. 

Según Young y Klosko(*), 3 características fundamentales definen a las trampas vitales:

1) Son patrones que se han repetido durante toda la vida.

2) Son autodestructivas, dañinas.

3) Luchan por sobrevivir; es decir son muy resistentes al cambio. Al fin y al cabo una persona hace lo que siempre ha hecho, porque es lo que ha aprendido y en muchas situaciones también lo que le ha funcionado.

Es decir las trampas vitales funcionan como una obra de teatro, que ofrece la misma función, una y otra vez, recordando aquélla canción de Héroes del Silencio, La herida,  “Siempre es la misma función, el mismo espectador, el mismo teatro, en el que tantas veces actuó”. 

Muchas personas anhelan un cambio en sus vidas y al mismo tiempo temen que este cambio se produzca. De alguna manera es como si sintieran temor de perder algo de lo que son, de su identidad, en el proceso. Casos así suelen darse sobre todo cuando lo que les ocurre ha estado ahí casi desde siempre,  lo que se conoce popularmente como “forma de ser”. Es decir no es tanto que teman un cambio cuando una situación concreta la ha desencadenado, sino cuando pasan cosas que se llevan arrastrando toda la vida. Frecuentemente esta forma de proceder les lleva a una ambivalencia vital que facilita repetir patrones problemáticos. 

CUALES SON LAS TRAMPAS VITALES

Los autores arriba mencionados describen 11 trampas vitales ,clasificadas en función de diferentes aspectos o tópicos, que se citan a continuación:

a) Relacionadas con la funcionamiento independiente: dependencia y vulnerabilidad.

b) Con la seguridad básica: abandono, desconfianza y abuso.

c) Relación con los demás; privación emocional, exclusión social.

d) Con la estima: Imperfección y fracaso.

e) Con la autoexpresión: subyugación y normas inalcanzables.

f) Límites realistas: Grandiosidad.

TRAMPAS.

1. Abandono: Te aferras en exceso a los demás ante el temor de que te abandonen provocando justo lo contrario.

2: Desconfianza y abuso: Si estas en esta trampa vital tenderás a esconderte como una forma de protegerte ante un posible daño.

3. Dependencia: Buscas figuras para que te protejan, dada la dificultad para vivir el día a día sin que otros te cuiden. Esto se traduce, entre otros comportamientos, en la búsqueda de figuras fuertes que te aporten seguridad.

4. Vulnerabilidad: Es el miedo de que algo terrible va a ocurrir. Esto condiciona tu existencia convirtiéndose el mundo en algo amenazador. 

5. Privación emocional. Sientes que tus necesidades de amor no son satisfechas y paradójicamente buscas y esperas cubrirlas en personas con dificultades para mostrar amor y calidez. 

6. Exclusión social:  El haberte sentido rechazado, ha generado en ti sentimientos de inferioridad con respecto a los otros, tendiendo  a evitar situaciones y encuentros sociales.

7. Imperfección: Estás en la creencia de que algo en ti funciona mal o está defectuoso. 

8. Fracaso. Los demás parecen ser más eficaces y hacer las cosas mejor que como tú te percibes a ti mismo. 

9. Subyugación: Sueles sacrificar tus propias necesidades y deseos en aras al bienestar de los demás. Dos fuertes emociones correlacionan con esta trampa, la culpa y el miedo. 

10. Normas inalcanzables: Pones un listón de comportamiento y expectativas en diversas áreas vitales muy alto,difícilmente alcanzables, tanto en relación contigo como con los demás. 

11. Grandiosidad: Hace referencia a vivir creyéndose especial, y esperar un trato ajustado a esa creencia. 

SI LLEVO MUCHO TIEMPO EN ESO…¿SEGUIRÉ TODA MI VIDA?

Que sea una trampa, un patrón en que se lleve viviendo mucho tiempo no significa que se esté  condenado a permanecer en ella. Continuar o no en la trampa se decide cada día (aún sin saberlo)  en muchas de las conductas concretas que llevamos a cabo. Esas conductas constituyen y conforman, a la larga, la trampa vital. En las sesiones de terapia aprendemos, por un lado,  a identificar qué patrón caracteriza nuestra forma de estar en el mundo (trampa),  y por el otro a intervenir, bloqueando el círculo vicioso y dotándonos de herramientas para vivir una existencia más libre y valiosa.  No podemos cambiar el pasado pero sí que ese pasado no continúe condicionando nuestro presente. 

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(*) Jeffrey E, Young y Janet S, Klosko. Reinventa tu vida. Editorial Paidós.