Problemas con la regulación de emociones y falta de atención.

Para alcanzar a autorregular emociones primero han de enseñarnos  como se hace. La mayoría de las veces esto ocurre de forma intuitiva y utilizando el “sentido común”.

Para vivir una vida plena es clave aprender a regular emociones de forma que éstas no controlen nuestra existencia. La ira, el enfado, la impulsividad,  la frustración son normales, y adaptativas en muchos casos. Sin embargo una vida en la que primen estos sentimientos puede causarnos más problemas que otra cosa. En la base de muchos trastornos reside un problema en la regulación del estado emocional que podemos ayudar a prevenir si enseñamos a hacerlo de la forma más sana. Todos conocemos a personas que viven enfadadas, que si se sienten tristes no expresan tristeza, sino mal humor o aquéllas que siempre se están quejando de todo.

Por otro lado una atención inadecuada en casa o en la escuela conlleva no sólo problemas académicos sino la incapacidad de realizar tareas para las que la atención es básica.

Falta de atención