Ansiedad y angustia: El miedo al “miedo”.

ANSIEDAD Y ANGUSTIA: EL MIEDO AL MIEDO.

Y de repente ocurre. Cuando mejor estás. Cuando menos te lo esperas. Es un pánico que nace desde lo más hondo de ti. Puede que no sepas ni cómo explicarlo, ni que palabras ponerle, y no porque tú no tengas suficiente vocabulario, es que eso que estás sintiendo es nuevo para ti y te resulta terrorífico. Todo tu cuerpo entra en descomposición “Algo malo me está ocurriendo”, piensas y entonces el miedo se hace más fuerte, el sitio en el que te encuentras parece irreal, las personas que te acompañan (si que es que no estás en soledad) también tienen un aura extraña… Puedes tener diferentes, variadas y muy desagradables sensaciones: la boca seca, temblor, ganas de vomitar; calambres abdominales, palpitaciones muy aceleradas, imposibilidad de tragar, ahogo, presión en el pecho, y la certeza de qué vas a perder el control…”¿Qué me está pasando? ¿Es esto el fin?” Te preguntas.

Es muy probable que si estás con otras personas te lleven a urgencias, ellas también se asustarán. Si no es así, acudirás por propia iniciativa. 

Una vez allí te mirarán, te harán un electrocardiograma, te tomarán la tensión, te preguntaran por lo que te pasa y acto seguido  volverán a preguntar “¿Es que le ha ocurrido algo, ha tenido algún problema, mucho estrés? Y tú puede que respondas con desconcierto “Nooo, si yo estaba bien, y de repente, me ha pasado esto”. Quizá, sólo quizá recibas una mirada de incredulidad, o tal vez de empatía y apoyo (espero que de esto último). Si las pruebas están bien te darán un fármaco, o puede que te lo inyecten, y cuando poco a poco comiences a encontrarte mejor te mandarán a casa. “¿Pero que es lo que tengo, por qué me ha pasado esto?” “lo más seguro es que sea ansiedad, el electro está bien. La tensión un poco alta pero es normal dadas las circunstancias” ” ¿Y qué hago ahora?” Bueno tranquilícese , no se estrese y no tenga preocupaciones y si esto continua pasándole acuda a su médico de cabecera para que le recete algo.” “¿Cómo que si continúa pasándome, es que va a volver a ocurrir?” Esto último ya no lo dices en voz alta, sólo lo piensas.

Y ahí que te vas a tu casa, con mal cuerpo, la tormenta ha pasado pero ha dejado algunos destrozos. Te sientes cómo si hubieses vivido una batalla (en parte así ha sido). Pero, hay una cosa más: comienzas a tener miedo. Miedo de que eso tan horroroso vuelva de nuevo.

Y llega el día siguiente y continuas sintiendo ese miedo ¿Y si vuelve a ocurrirme? Sientes miedo al miedo que padeciste, a las consecuencias catastróficas que de ahí se pudieran derivar, aunque en realidad sabes que no se derivó ninguna la vez que te pasó. Pero ¿Y si está vez es diferente?.

Pasa un nuevo día, vas caminando más deprisa y de pronto notas acelerado tu corazón. Piensas, “ya está aquí de nuevo”, y ralentizas el paso, y estás muy pendiente de esos latidos ¿Van más rápidos de la cuenta o es que antes no reparabas en eso?

De repente otro día vuelve a ocurrir. Y entonces es cuando dejas de ir a algunos sitios, con algunas personas, y es cuando dejas de hacer cosas que antes hacías.

Es posible que aquella primera vez no te encontraras tan bien como parecía, puede que no ese día, ni el anterior, pero cerca en el tiempo pasaste una mala racha. 

Hay personas que te dicen que ellas también han sufrido ansiedad o se han encontrado nerviosas, y que eso se pasa. Pero tú sabes que eso que estás viviendo es otra cosa.

¿Estás pasando por una situación parecida? ¿Alguien que te importa (un familiar, un amigo, tu pareja) está viviendo algo así?

Aquí podrás ver un breve vídeo que muestra el sufrimiento que vivir así produce. (pincha sobre la frase).

Y aquí,  algunos datos sobre la psicóloga que escribe estas líneas.