Jugar para acabar con las rabietas

JUGAR PARA ACABAR CON LAS RABIETAS

“En una hora de juego se puede descubrir más acerca de una persona que en un año de conversación” Platón.

“Los niños y niñas no juegan para aprender, pero aprenden porque juegan” Jean Piaget.

“Si tu pequeña tiene una rabieta ponte a jugar con ella”, podría entenderse dado el título de este breve post. Sin embargo es evidente que una afirmación de tal calibre es, a todas luces, equivocada. No se trata de jugar en el momento de la rabieta o jugar, sin más, para evitar las rabietas.Un procedimiento de intervención para disminuir las rabietas a través del juego tiene unas pautas, un protocolo, más o menos flexible, y un aprendizaje en el que es necesario un entrenamiento profesional psicológico determinado.

Jugar siempre se ha identificado con divertirse, con una actividad que es fundamental que ocurra en la infancia (¿Qué sería de una niñez sin  juegos?).

Mucho se ha hablado en la literatura especializada del juego como desarrollo de habilidades cognitivas y de la inteligencia en general. También se ha vinculado el juego con el desarrollo de habilidades, de compartir experiencias con los iguales, de socialización en definitiva.

Sin embargo es menos conocida la utilización del juego como desarrollo psicológico general y como el establecimiento y fortalecimiento de relaciones afectivas a través del juego. No osbtante, esto no es algo nuevo, ya la psicóloga Virginia Axline allá por los años 70 y, desde una perspectiva psicológica humanista, desarrolló un tipo de terapia de juego en la que ponía de maniesto el profundo respecto hacia el niño y una  aceptación incondicional hacia su persona. Antes que ella, Melanie Klein  también dedicó su vida profesional a la intervención psicoterapéutica infantil a través del juego.

La últimas y más recientes investigaciones en este área, conjugan una serie de técnicas provenientes de distintos enfoques proponiendo la utilización del juego para establecer relaciones más siginificativas con los progenitores y al mismo tiempo disminuir conductas problemáticas como las desobediencias, las negativas y las rabietas. Desde esta perspectiva la forma de intervención  también está focalizada y mediada por el juego.

Se trata de un procedimiento breve, con un número de sesiones reducido, que enseña a poner en práctica nuevas habilidades en la interacción padres-hijos.

Si estás interesad@ en este procedimiento de intervención puedes ponerte en contacto conmigo a través del correo hola@psicologaesperanza.es

Si sois un grupo de padres-madres (o crees que puedes reunirlos), educadores, asociación, o Escuela Infantil y lo que os interesa es un taller pinchad aquí.

Para saber más sobre crianza sana, pincha aquí.

* En próximos post se informará más extensamente sobre este enfoque de intervención que tan buenos resultados ofrece para disminuir las rabietas.